La Comunidad de Madrid amplía a 120 las plazas del Centro Integral de Acogida de Animales para atender a los perros abandonados, un 66% más
Los nuevos cheniles estarán dotados de una zona de descanso y ejercicio, calefacción mediante suelo radiante, bebederos automáticos y ventilación cruzada. Las separaciones interiores se realizarán con módulos prefabricados, mientras que, en la zona exterior, habrá medianeras para evitar el contacto visual entre ellos, reduciendo el alto nivel de estrés con el que suelen llegar. También se instalarán medidas que eviten escapes y que permitan la evacuación de aguas de manera eficiente.
Asimismo, para el almacenamiento, conservación y protección del pienso, se ha dispuesto un contenedor de 800 litros, con capacidad suficiente para alimentar durante más de una semana a los animales en caso de que toda la instalación esté ocupada por perros de gran tamaño.
El CIAAM nació en 2005 para ayudar a los municipios de menos de 5.000 habitantes sin personal o sin instalaciones específicas para prestar el servicio de recogida y adopción de animales, al tiempo que ampliaba el número de centros dedicados a los abandonos y extravíos en la región. Además, en estos más de 20 años de actividad, los profesionales han realizado una importante labor devolviendo los perros, gatos o conejos extraviados con chip de identificación a sus dueños, e incentivando el acogimiento y la tenencia responsable.
La Comunidad de Madrid destina aproximadamente medio millón de euros anuales a este recurso y aporta 1,8 millones a entidades locales y asociaciones sin ánimo de lucro que apoyan la acogida de animales. Actualmente, la red regional para este fin cuenta con 91 centros.
El CIAAM ocupa una superficie de 2.500 metros cuadrados y tiene capacidad de 250 ingresos, un vehículo de recogida, un aula de formación, una zona de exposición de felinos y tres naves de alojamiento. Está gestionado por 14 profesionales, incluidos veterinarios y auxiliares.








