El Hospital público Niño Jesús de la Comunidad de Madrid incorpora una Unidad de investigación clínica para un acceso temprano a tratamientos innovadores
La viceconsejera de Sanidad, Laura Gutiérrez, ha asistido hoy a la presentación de este futuro recurso de la sanidad pública madrileña, que será el primero de este tipo disponible en un centro monográfico pediátrico del Sistema Nacional de Salud, en el que el Gobierno regional invertirá 4,7 millones procedentes de fondos europeos.
Gutiérrez ha señalado que esta iniciativa nace como resultado del “esfuerzo colectivo y la visión compartida de que los pacientes se merecen lo mejor”. “Es una inversión de futuro en la salud y en la vida de nuestros niños y adolescentes”, ha enfatizado, para añadir que el equipo de este dispositivo trabajará con el objetivo de “que cada niño tenga la oportunidad de acceder a los tratamientos más innovadores en las mejores condiciones posibles”.
La viceconsejera también ha explicado que los más de 600 metros cuadrados de la Unidad acogerán espacios específicamente diseñados para que los investigadores puedan “desarrollar su labor en las mejores condiciones”. También dispondrá de zonas que garanticen el confort y la seguridad a los pequeños y a sus familias. Y contará, asimismo, con una dotación tecnológica diagnóstica y de monitorización para el seguimiento exhaustivo de los pacientes.
Telemedicina
Además, el proyecto de telemedicina asociado a este futuro recurso de la sanidad pública madrileña hará posible que su actividad sea lo menos disruptiva posible para la vida cotidiana de los niños y sus padres, alterándoles lo menos posible, adaptando la atención a sus circunstancias personales y favoreciendo un entorno de confianza y acompañamiento.
Los ensayos clínicos que realiza en la actualidad el Hospital público Niño Jesús abarcan una amplia variedad de fármacos, incluyendo terapias dirigidas a alteraciones moleculares e inmunoterapia para patologías de todas las subespecialidades pediátricas: endocrinología, oncología, hematología, gastroenterología, reumatología, dermatología y salud mental infanto-juvenil, entre otras. Estos estudios requieren en muchos casos de tecnologías avanzadas e incluyen también el desarrollo de tratamientos de vanguardia.






