“Queremos que los 100.000 socios seamos, de forma activa, los guardianes de nuestro patrimonio”
Los socios son los dueños del club
«Pues bien, me temo que muchos de los socios del Real Madrid ni siquiera son conscientes de que son los dueños económicos del club. Quizás porque cuando entré en el año 2000, el club estaba en quiebra técnica. Y cada vez que sufrimos un ataque, como los que les he contado, no es solo el Real Madrid quien lo sufre, somos los 100.000 socios quienes sufrimos el daño. Debemos ser conscientes de que todos somos los dueños del Real Madrid. Y con esta reforma, lo seremos aún más».
«Para ello, propondré que los 100.000 socios actuales seamos reconocidos también como los verdaderos dueños del club, y que además se fije el número de socios para el futuro. Con este blindaje, nadie podrá diluir nuestra condición de propietarios ni alterar el equilibrio que garantiza la independencia y la estabilidad del Real Madrid. Seremos nosotros, los socios de hoy, quienes tengamos la responsabilidad de custodiar nuestra cultura de valores y asegurar que nuestro club continúe liderando el fútbol mundial durante muchas generaciones».
El valor tangible de ser socio
«En este marco, se podrá incorporar un nuevo socio cuando se produzca una baja por fallecimiento, dando siempre prioridad a los hijos y descendientes de socios, preservando así la tradición familiar y el espíritu que ha hecho grande a nuestro club. Todos los socios actuales mantendremos íntegros nuestros derechos y, además, tendremos nuevos derechos económicos que hoy no tenemos. Con los estatutos de hoy, cuando fallecemos no dejamos ningún derecho económico a nuestros herederos».
«Tener el carné de socio del Real Madrid dejará de ser únicamente una cuestión sentimental: tendrá también un valor tangible y real. Y, por supuesto, seguiremos conservando nuestra actual estructura asociativa: nuestra asamblea de compromisarios con sus competencias, nuestro sistema de elección de presidente y Junta Directiva. También permanecerá igual nuestro actual sistema de abonos.
Los guardianes de nuestro patrimonio
«Queremos que nuestra estructura histórica sobreviva a los desafíos del futuro, y necesitamos más que nunca que los 100.000 socios seamos, de forma activa, los guardianes de nuestro patrimonio. Durante estos meses he reflexionado profundamente sobre cómo reforzar aún más nuestro sentimiento de propiedad colectiva y cómo hacer visible, de forma inequívoca, el valor del Real Madrid. Y la conclusión es clara: seguiremos siendo un club de socios, pero debemos crear una filial en la que los 100.000 socios del Real Madrid conservemos siempre el control absoluto. Sobre esa base, esta filial podría incorporar simplemente una participación minoritaria, por ejemplo, del 5 por ciento, nunca más del 10 por ciento, de uno o varios inversores comprometidos a muy largo plazo y dispuestos a aportar recursos propios».
«¿Por qué dar este paso? Porque es la vía más clara y más contundente para valorar nuestro club. Que alguien esté dispuesto a invertir cifras muy relevantes por una participación simbólica es la mayor demostración del valor del Real Madrid. Y al mismo tiempo, una participación tan limitada garantiza que el control, el gobierno y la esencia del club sigan siempre en manos de los socios, de nuestros compromisarios y de nuestra Junta Directiva.»
Respetar nuestros valores
«Ese inversor o inversores deberán respetar nuestros valores, contribuir al crecimiento del club y ayudarnos a blindar nuestro patrimonio frente a ataques externos. Y, si quisiera transmitir su participación, el Real Madrid tendrá siempre el derecho a recuperarla. Será, en resumen, un aliado estratégico y nunca un propietario».
«Este paso supone garantizar que nuestra historia siga viva durante los próximos cien años. Igual que en el año 2000 emprendimos una reforma del club que nos permitió pasar de una situación muy delicada al liderazgo mundial, hoy debemos emprender una nueva etapa que nos consolide como el club más valioso, influyente y admirado del siglo XXI».
«Y sobre todo no puede, bajo ningún concepto, caer en manos de nadie. Tenemos un tesoro en nuestras manos y nuestra obligación colectiva es cuidarlo a la vez que mantenemos nuestros valores. Con este paso, bien diseñado, transparente y sometido a la decisión libre de todos los socios por referéndum, seguiremos siendo lo que siempre hemos sido: el mejor club del mundo y el ejemplo que todos quieren seguir».








