La Comunidad de Madrid incrementa un 40% las ayudas a la I+D en salud hasta alcanzar los 28 millones de euros
Las iniciativas tendrán una duración de cuatro años y deberán estar integradas por entre tres y diez grupos de, procedentes de, al menos, tres instituciones distintas. Las solicitudes podrán centrarse en ámbitos como la ingeniería biomédica, nuevos sistemas de diagnóstico, el desarrollo de medicamentos o vacunas, investigación clínica, neurociencia o robótica médica.
Los beneficiarios serán universidades, tanto públicas como privadas; organismos y centros públicos de investigación, fundaciones IMDEA, otras organizaciones dedicadas a la I+D y entidades e instituciones sanitarias que desarrollen actividad investigadora.
La cuantía máxima de la ayuda para cada programa se incrementa de 1.200.000 a 1.300.000 euros. Este importe podrá destinarse a cubrir costes directos, como la contratación de personal investigador, técnico o de gestión y gestor de I+D, la adquisición de equipamiento y la amortización de equipos o movilidad. Asimismo, podrá aplicarse a gastos indirectos, hasta un límite del 25% del total.
Como novedad, se ha impulsado la inclusión de grupos emergentes liderados por investigadores jóvenes. Las condiciones de participación también se han flexibilizado al simplificarse los procesos administrativos, reduciendo la carga burocrática.








