El primer equipo, con los alumnos de escuelas de baloncesto en silla de ruedas de la Fundación
Experiencia motivadora
La iniciativa permitió a los jugadores experimentar las dificultades técnicas y físicas del baloncesto en silla de ruedas, al tiempo que puso en valor el esfuerzo de los jóvenes. Para ellos, supuso una experiencia motivadora, marcada por la cercanía y el intercambio de vivencias con referentes del baloncesto.
Estas acciones refuerzan el compromiso con el deporte inclusivo y la promoción de valores como el respeto, la igualdad o el compañerismo, demostrando que el deporte es una herramienta poderosa para unir, educar y generar experiencias compartidas. Las escuelas de baloncesto en silla de ruedas de la Fundación cuentan con el apoyo de UPS.









