A semifinales de la Copa del Rey con una exhibición
El Madrid, imparable
Acrecentó su dominio en el segundo cuarto porque mantuvo un nivel altísimo en los dos lados de la canasta, pero sobre todo por su actitud y concentración. Unicaja fallaba en su intento de quebrantar la regularidad de los de Scariolo. El rebote ofensivo, que había sido su mayor fuente de puntos, desapareció por el gran trabajo de Garuba, Len, Deck y compañía. Con todos metidos en la causa atrás y delante (7 jugadores anotaron en este cuarto), los nuestros alcanzaron los 23 puntos de ventaja (50-27, min.19).
El Madrid no quería sobresaltos, tenía la lección bien aprendida y salió en la segunda mitad a cerrar el partido. Subió todavía más su defensa, impresionante toda la noche. El Unicaja estuvo cinco minutos sin poder anotar una canasta en juego. Por el contrario, los madridistas se divertían en ataque. Deck y Llull brillaron en un tercer cuarto donde la superioridad se reflejaba en el 71-35 en el minuto 28.
El Madrid rubrica una victoria memorable
El pase a semifinales estaba cerrado, pero el Madrid mostró que había venido a la Copa a por todo y con mucha hambre. Siguió con velocidad de crucero y sin escatimar en esfuerzos. Feliz, Lyles y Abalde ponían a los suyos 37 arriba en varias ocasiones. Unicaja maquilló algo el resultado, pero el Madrid alcanzó los 100 puntos y finalizó con una diferencia de 30, a solo dos de su tope en el torneo. Una exhibición que acabó con 10 jugadores entre 7 y 16 puntos y con la afición madridista presente en el Roig Arena coreando: “Así, así, así gana el Madrid” (100-70, min.40).








