a por el 2-0 en el playoff de la Euroliga
Porque el Madrid fue un equipo, con Campazzo liderando a cinco jugadores en dobles dígitos de valoración, y porque, a pesar de no tener grandes porcentajes de tiro, supo buscar alternativas para sumar. Ganó el rebote, como en los tres encuentros anteriores contra el Hapoel Tel Aviv, y eso es sinónimo de victoria. Sustentó gran parte de su ataque en los 16 rebotes ofensivos (mención especial a Okeke, que capturó 6) y estuvo muy seguro en su juego, cometiendo 8 pérdidas. Los de Itoudis tienen la capacidad de resurgir en cualquier momento a partir de la calidad individual de sus jugadores.
La importancia de un 2-0
El acierto en el triple (42,3%), con la aportación de Blakeney, y el crecimiento de Oturu (20 puntos y 17 rebotes) fueron sus mayores peligros. Pero el Hapoel tiene muchos más, empezando por Micic. Será clave el apoyo de la afición, que el miércoles de nuevo convirtió el Movistar Arena en el de las grandes noches europeas a pesar del aforo reducido. La historia dice que las cuatro veces que el Real Madrid se ha puesto 2-0 en un playoff, gana el tercero también y se mete en la Final Four (Maccabi 2012-13 y 2021-22, Panathinaikos 2018-19 y Baskonia 2023-24). Esta noche, segundo asalto entre madridistas e israelíes.







