El Hospital público del Tajo reconoce la labor del voluntariado de la Asociación Española Contra el Cáncer al cumplirse diez años de su incorporación
El Hospital Universitario del Tajo, situado en Aranjuez, ha celebrado el décimo aniversario de la incorporación del voluntariado de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) a este centro público de la Comunidad de Madrid, en 2016.
En un acto sencillo y emotivo se homenajeó por parte del hospital el trabajo de tantas personas que dedican parte de su tiempo a cuidar de los demás. En este caso, de los pacientes oncológicos, acompañándolos tanto durante el ingreso como en todo el proceso. Además, la AECC realiza una tarea de información y concienciación entre la ciudadanía, apoya programas de investigación e incluye entre su cartera de servicios talleres de entretenimiento, gestiones administrativas, residencia temporal para familiares de pacientes que acuden a hospitales derivados de otras provincias… En suma, como dijo una paciente felizmente recuperada, «vienen a poner luz en una etapa de oscuridad».
Por parte del hospital, la directora gerente, la doctora Marisa García González, dedicó unas palabras a los homenajeados y recordó que, hace diez años, la AECC inició su tarea con tres voluntarias y, hoy, diez años después, suman ya 23 en el equipo, y cómo la colaboración entre ambas instituciones es total, recordando que la asociación «forma parte de nuestro Consejo de Pacientes y participa activamente en nuestra Escuela de Pacientes Oncológicos y en todo tipo de actividades con una entrega total».
A continuación intervinieron la jefe del Servicio de Oncología, la doctora Elena Ruiz Sainz, poniendo en valor la labor diaria y callada de los voluntarios y su integración con el equipo asistencial del hospital, y el coordinador de Voluntariado de la AECC en la Comunidad de Madrid, José Botas, quien comparó «el recorrido del Tajo que riega de vida esta tierra con el de los voluntarios recorriendo los pasillos del hospital llevando algo que no aparece en ninguna estadística, pero que tiene un enorme valor: compañía, escucha, cercanía y esperanza».
También el equipo de Soporte del hospital, formado por la doctora Carolina Marí y la enfermera Rocío Jurado, quiso dedicar unas palabras a los voluntarios, asegurando estar convencidas «de que muchas personas que han pasado por este hospital os recuerdan y os recordarán siempre por cómo las hicisteis sentir: acompañadas, comprendidas y queridas».
En nombre de los voluntarios, dos mujeres, una casi recién estrenada en el equipo, Ana Isabel Yébenes, y otra ya veterana, Inmaculada Gómez, incidieron en que, si al principio pensaban que no sabrían cómo realizar esta tarea, hoy creen que, lejos de aportar su tiempo para una noble causa, el acompañamiento a enfermos y familiares, la atención telefónica durante la pandemia, y múltiples experiencias vividas, les hace sentir que es mucho más lo que reciben que lo que dan.
Tras la actuación de Daniel Rovalher, que interpretó la canción ‘Color esperanza’, pronunció unas breves palabras la coordinadora de Voluntariado de la AECC en el Hospital Universitario del Tajo, Alicia Hernández Gálvez, quien agradeció la acogida recibida por el Hospital Universitario del Tajo, y recordó que «desde 2016 hemos acompañado a más de 7.900 pacientes y familiares: más de 7.900 historias, más de 7.900 momentos de incertidumbre, de miedo, de esperanza o de superación en los que encontraron una mano, una sonrisa, una persona que le hizo sentirse menos solo», y no desaprovechó la ocasión para animar a todos a convertirse en voluntarios.
Tras la clausura de la jornada, un Libro de Firmas conmemorativo permitía estampar una dedicatoria por este décimo aniversario y un divertido photocall animaba a todos a inmortalizar este acto.









