El Hospital Universitario de Móstoles lidera un estudio sobre seguridad del paciente en el que participan otros seis centros públicos
El Hospital Universitario de Móstoles promueve y coordina un estudio multicéntrico sobre seguridad del paciente en el que participan otros seis hospitales públicos de la Comunidad de Madrid. El objetivo es conocer la percepción de pacientes y profesionales de enfermería para transformar ese conocimiento en actuaciones concretas de mejora. En su primera fase, en la que se ha obtenido la situación basal, o fotografía del punto de partida, han participado 1.469 pacientes y 664 profesionales de enfermería.
En la primera parte del proyecto, denominado «Seguridad del paciente: estudio multicéntrico sobre la percepción del paciente y del profesional de Enfermería e impacto de una intervención de mejora», han participado además del centro mostoleño, el Hospital Universitario Severo Ochoa, el Hospital Universitario Infanta Cristina, el Hospital Universitario del Tajo y el Hospital Asociado Universitario Virgen de la Poveda. A lo largo del mes de octubre se incorporarán la Fundación Hospital Alcorcón y el Hospital Universitario de Getafe, completando así los siete centros públicos madrileños.
El estudio, que se realiza en las salas de hospitalización, a excepción de pediatría y psiquiatría, incorpora dos perspectivas complementarias: la de los pacientes adultos hospitalizados y la de los profesionales de Enfermería, incluyendo enfermeras y técnicos en cuidados auxiliares de Enfermería.
Para conocer la experiencia de los pacientes se utiliza el «Cuestionario de percepción de los pacientes sobre la seguridad de los servicios sanitarios», elaborado por el Ministerio de Sanidad. En el caso de los profesionales se emplea la versión española validada de la «Encuesta Hospitalaria sobre Seguridad del Paciente» (HSOPS), que recoge 42 ítems agrupados en 12 dimensiones de la cultura de seguridad.
La participación alcanzada en la primera fase ha permitido obtener una visión global de la situación en los cinco centros y, al mismo tiempo, disponer de información específica de cada hospital. En concreto en el Hospital Universitario de Móstoles han participado 413 pacientes y 252 profesionales de Enfermería, obteniendo así una fotografía detallada de su situación y contribuir de forma significativa a los resultados globales del proyecto.
Según la subdirectora de enfermería del Hospital Universitario de Móstoles, Silvia Ortíz, «el valor de este proyecto reside en que une evaluación, participación e intervención: parte de un diagnóstico riguroso y traslada sus resultados a actuaciones concretas. Además, integra la perspectiva de pacientes y profesionales, refuerza el papel de los referentes de seguridad y favorece la colaboración entre la Dirección de Enfermería, las unidades asistenciales y la Unidad Funcional de Gestión de Riesgos. «
Del diagnóstico a la acción
El siguiente paso comienza en octubre, con una intervención que se prolongará durante seis meses y que trasladará los resultados de la evaluación a la práctica asistencial. Una de las principales actuaciones serán las rondas de seguridad estructuradas y participativas, que se realizarán cada dos semanas y estarán dirigidas por los referentes de seguridad de las unidades. En ellas participarán profesionales y pacientes con el objetivo de identificar riesgos, plantear medidas de mejora y realizar un seguimiento de su aplicación.
El proyecto contempla también la utilización de chalecos identificativos durante la preparación de la medicación. Con este medida se pretende reducir las interrupciones evitables durante esta actividad y a proteger un momento especialmente crítico del proceso asistencial.
Medir el impacto de las mejoras
Una vez finalizados los seis meses de intervención, se repetirá la evaluación para conocer los cambios producidos y comparar la situación anterior y posterior a las actuaciones.
En el caso de los pacientes se compararán dos muestras independientes. Para los profesionales se realizará un diseño pre-post apareado, utilizando un código alfanumérico anónimo que permitirá relacionar las respuestas de cada participante antes y después de la intervención, garantizando en todo momento la confidencialidad.
El objetivo es determinar si las actuaciones desarrolladas contribuyen a mejorar la percepción y la cultura de seguridad y, a partir de los resultados obtenidos, identificar aquellas medidas que puedan consolidarse y trasladarse a la práctica asistencial.
Una experiencia que nace en Móstoles y se extiende a siete hospitales
El proyecto supone la evolución de una línea de trabajo iniciada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Con la intención de conocer la situación de partida, se inició un estudio sobre la cultura de seguridad del paciente entre los profesionales de Enfermería de la Unidad de Cuidados Intensivos.
En este estudio participaron 65 profesionales, con una tasa de respuesta del 98,5 %. La seguridad del paciente en la unidad recibió una puntuación media de 7,62 sobre 10 y el 70,8 % de los participantes había recibido formación específica en seguridad durante los tres años anteriores.
Las dimensiones mejor valoradas fueron el trabajo en equipo dentro de la unidad y el aprendizaje organizacional y la mejora continua. Los resultados también permitieron identificar áreas sobre las que seguir trabajando, como la comunicación, la respuesta no punitiva ante los errores, el apoyo institucional y las transiciones asistenciales. Este estudio ha sido publicado recientemente en la revista Enfermería Intensiva y ha constituido el punto de partida para desarrollar un proyecto de mayor alcance.
Su principal valor reside en unir evaluación, participación e intervención: conocer cómo perciben la seguridad quienes reciben los cuidados y quienes los prestan, identificar áreas de mejora y comprobar posteriormente el efecto de las medidas implantadas.
La iniciativa refuerza además la colaboración entre la Dirección de Enfermería, las unidades asistenciales y las unidades funcionales de gestión de riesgos, y potencia el papel de los profesionales referentes de seguridad como agentes de mejora dentro de las unidades.









