Los jugadores están en un nivel de confianza alto
Crecimiento
“Estamos creciendo. Llevamos menos de cuatro meses y es poco. Pero hemos ido creciendo progresivamente. He entendido cosas que no entendía el primer día. Los jugadores entienden mejor mi carácter como entrenador, porque como persona es secundario, y entienden las cosas que para mí no son negociables. Existe buena empatía humana y hay una buena empatía entre los jugadores, el entrenador, mis ideas y sus cualidades. Estamos bien, pero a ver esta semana con dos partidos complicados e importantes”.
Las protestas del Racing
“Mi opinión es que protestan todo. Es un estadio y una afición que me gustan mucho. Tienen ese carácter y ese modo de jugar un partido. No se limitan a venir al cine. Vienen a participar, a jugar y hacen un clima muy difícil para el equipo adversario. Después, también hay un factor, y es que juegan con el corazón y hay mucha gente que no sabe las reglas. Las cambian tanto, tanto, y los pequeños detalles que la gente no sabe que nunca es penalti de Tchouameni por el rebote que le da el balón. Nunca es penalti. Cuando el árbitro dio penalti, me quedé tranquilo porque a 60 metros no podía verlo. Pero después, cuando lo veo en el iPad, pensé que, si el VAR no se duerme, eso no es penalti. Para mí, el árbitro ha estado técnicamente muy bien y disciplinariamente. Ha sacado un par de tarjetas amarillas y ya está. Era un partido duro y competitivo. Para mí es obvio que no era penalti”.
El automatismo del equipo
“El equipo está mejorando. Los jugadores están en un nivel de confianza alto. El fútbol se juega por hombres y mujeres. Son hombres y mujeres que juegan al fútbol, no son jugadores o jugadoras. Son hombres y mujeres que juegan al fútbol. El aspecto emocional también cuenta muchísimo. Cuando las cosas salen bien, parece que les salen bien a todos. Cuando metes a un Trent que ya no jugaba hace unos partidos, tenía la conciencia de que técnicamente, en espacios reducidos, con un adversario que presiona mucho, él sería mejor para nosotros por la calidad técnica. Él entra, hace un partido óptimo y equilibradísimo. Cuando el momento es bueno, las cosas parecen que son mejores de lo que son en realidad. La verdad es que estoy contento y pienso que los jugadores también tienen esta sensación de que están en un buen momento”.
La celebración del 0-3
“Si los jugadores vienen a nuestro campo, imagínate que viene un listo y que la saca rápido. Son pequeñitas cosas que a veces la emoción te hace perder la noción de la realidad. Yo solo intento dar un poquito a los míos”.
La gestión de los cambios
“Yo he visto de todo en el fútbol. El partido está sentenciado cuando el árbitro lo termina. Después, también hay algunos jugadores que han jugado y no lo harán el miércoles. En ese sentido, sacar a gente que el miércoles vaya a estar en el banquillo no tendría mucho sentido. Por ejemplo, si no juega Tchouameni el miércoles, pues que juegue hoy 90 minutos. Es un modo diferente de hacer gestión. Para ti, el partido estaba controlado y tendría que hacer cambios. En mi cabeza he pensado al revés y he pensado dejar dentro a gente que el miércoles va a estar en el banquillo. El regalo que LaLiga nos ha hecho de jugar hoy y jugar el sábado nos obliga a esto el miércoles. Esto va contra el fútbol español, que debería querer que sus equipos en Europa ganen puntos. Pero vamos a ver si, haciendo tres o cuatro cambios, sacamos los puntos en Atenas”.









